
Al llegar el mítico 1967, fueron muchas las explosiones musicales que brotaron, que luego se bifurcaron por “caminos de tierra” e inhóspitos pasajes de nuestra percepción auditiva. Ya sea con el “Sargento pimienta” de los cuatro de Liverpool, el debut en solitario de uno de los más geniales frontmans de la historia, Scott Walker; el “Piper At The Gates Of Dawn” del Pink Floyd mas dementemente psicodélico, un melodioso “Forever Changes” de Arthur Lee y sus amigos; con el folk de Tim Hardin y su número 2 y- ¿por qué no?- el debut discográfico de Víctor Jara, un hito indiscutido en la música chilena.