
Frank Bascombe, hombre de nuestros días. Alguna vez promisorio escritor, hasta que el temor a la caída, las dudas y la falta de ideas lo sacó del equipo, periodista deportivo otro tanto, y finalmente un satisfecho corredor de propiedades. Entretanto, un hijo muerto, un divorcio, noviazgos por aquí y por allá, días buenos y otros temibles: la perspectiva de una vida.