
“¿Sabes lo que pasa cuando te pasa lo menos que querías que te pasara?”, decía un personaje de una novela de Richard Ford. La frase nos recuerda que a veces las peores premoniciones pueden, lamentablemente, hacerse realidad. Todo se conjuga para que si las cosas andan más o menos descaminadas, el descalabro puede andar muy, muy cerca. Murió Alex Chilton, víctima de un ataque cardíaco el pasado miércoles 18; fue, antes que todo, un experto en malditismo aplicado.