“Colgado de un sueño” The Zombies: Odessey and Oracle
26 mayo 2010 0 comentarios
La eterna promesa del Pop: adentrarse en el mundo de fantasía que alguna vez se perdió. La forma en que en los sesenta la expresión musical de masas navega en el océano lisérgico de la psicodelia, crea una complicación a la hora de ocupar el mismo término para definir obras que se encuentran a años de luz de lo que actualmente definimos como pop. Más que adentrarse en una discusión social, este artículo simplemente revisa un disco, aporte esencial para entender a través de la música un momento distinto de nuestra historia, pero determinante en cuanto a lo traumático que sería para la misma, ya que hasta nuestros días es imposible alejarse y dejar de repetir lo generado en esa época.
El disco Odessey and Oracle (1968) de la banda inglesa The Zombies, es sin duda un emblema de la década. Desde su magnífica composición, pasando por una particular historia y más aún, las repercusiones que tuvo a lo largo del tiempo, lo hacen una piedra angular en el pop. Con estas canciones, Rod Argent y Chris White llevaron a la banda a ocupar un sitial privilegiado en la historia de la música pop, a pesar de su corta discografía y de su inmediata separación posterior al álbum.
Entran en un momento complicado a grabar, pues ya están los supuestos referentes de la época instalados. Le hacen relevo a The Beatles y Pink Floyd en los estudios Abbey Road, quienes en la misma locación habían grabado el Sgt. Peppers y el Piper at the Gates of Dawn respectivamente, en el año 1967. Un año antes, la producción del Pet Sounds de los Beach Boys, había instalado el sonido que los Zombies explorarían en esta, su obra cumbre.
Odessey and Oracle se compone de doce maravillosas canciones empapadas de amor, fantasía y ensueño al más puro estilo del pop barróco. Temas como Hung up on a dream, un viaje lisérgico de Argent, clásico en la época, donde cuenta momentos en que la conciencia alcanza niveles de “pureza”, momentos celestiales y de una espiritualidad que intentan llevar a una canción, que a la vez genere sentimientos parecidos. I want her she wants me, la fragilidad a la que deja expuesto el amor, retratada de una manera aunténtica y estremecedora, con un clavicordio (emulado por un melotrón) característico del estilo presente en más de una de las canciones, el cual da una elegancia y belleza pocas veces alcanzada. This will be our year, una canción que suena a tantas que se hacen en la actualidad, la única del disco que quedó en mono en la versión norteamericana (producida por Al Kooper) debido a la falta de una pista para el doblaje; “este será nuestro año”, habla de un amor esperanzado. Por último, citar Time of the Season, ya que fue el single que inesperadamente tuvo un gran éxito en la época, cierra con un broche de oro el disco.
El legado de The Zombies – luego de su inmediata separación al terminar este disco, producto de su escaso éxito en los singles- hasta nuestros días resuena, ya sea por devoción directa o una inconsciente aprehensión, podemos identificarlos con facilidad en numerosas bandas. Por dar algunos nombres: Belle & Sebastián, Of Montreal, The Divine Comedy y hasta los nacionales Primavera de Praga o los extintos Jirafa Ardiendo.
Junto a Forever Changes (1967) de Love y Village Green Preservation Society (1968) de The Kinks, deben ser de las obras más injustamente reconocidas en su época y donde los años, con justicia, terminaron imponiendo la calidad incomesurable que en ellas se encontraba.
Time of the Season en el Aniversario 40 del disco
Hung up on a Dream
















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