Pandilla de orgullosos fracasados
31 marzo 2010 7 comentarios
Al final es algo común. Si una película te golpea y te fascina es muy probable que quieras transformarte en uno de sus protagonistas. Ni hablar de aquellas donde la historia gira en torno a pandillas de delincuentes y bandoleros, algunos más sofisticados que otros, pero todos aventureros, marginales, rebeldes y a veces hasta con unas cuantas chicas guapas a sus pies.
Ahí no sólo tú quieres estar dentro de la pantalla disparando contra la policía y corriendo con el botín de una joyería. También metes a tus amigos y a cada uno se le asigna un rol. El problema es que nunca eres tan cool, ni tan osado, ni tan experimentado como para que Joe Cabot te considere parte de su equipo; y olvídate por completo de que te llamen Mr. Blonde, Mr. Pink o Mr. White. La verdad es que siempre estarás más cerca de ese grupo de idiotas que, si llega al cine, sólo hará reír por un rato y pronto será olvidado.
Pero hay una pandilla a medio camino de la ridiculez y el heroísmo, de la comedia y el drama, de obtenerlo todo al final o quedarse con las manos vacías. Es la de Dignan, Anthony y Bob, los disfuncionales protagonistas de Bottle Rocket -el primer largometraje de Wes Anderson, estrenado en 1996-, interpretados por Owen Wilson, su hermano Luke y Robert Musgrave, respectivamente. En ella tú y tus amigos podrían calzar a la perfección y de seguro se sentirían los más grosos de la villa.
“Fugitivos de la ley, no es un viaje cualquiera”
Dignan, Anthony y Bob son tres amigos tejanos de veintitantos años, aburridos de sus vidas planas y sin sentido. Bob vive a diario los abusos de su hermano mayor, un rucio grandote y algo nazi –apodado Future Man- que no pierde oportunidad de golpearlo y molestarlo mientras sus padres se encuentran en un eterno viaje por el mundo. Anthony viene saliendo de una institución mental, en la que se internó voluntariamente para encontrar una solución al vacío que inunda su vida. Dignan, el más hiperventilado de los tres, vive más en sus propias fantasías que en el mundo real y tiene todas sus esperanzas puestas en que Mister Henry, el mafioso local encarnado magistralmente por James Caan, lo llame para ser parte de su equipo de delincuentes.
Dignan -obsesivo hasta la médula- les propone que lo sigan en un meticuloso plan donde se estipulan lo que será de ellos por los próximos 50 años. Un plan que de partida los obliga a cometer un robo en una librería, sin otra intención que llamar la atención de Mister Henry y zafar del aburrimiento. Con la adrenalina a mil, un arma y más inseguridades que certezas, el asalto se convierte en una absurda situación donde las víctimas terminan insultando a los improvisados ladrones: “don’t call me an idiot, you punk” dispara con fuego en la mirada el dueño de la tienda a un sorprendido Dignan, luego de que éste lo insultara por entregarle bolsas pequeñas para meter el dinero.
Con el botín en su poder parten en un viaje de huida e iniciación. Ahora son prófugos de la ley, son tipos adultos que juegan como niños a ser rufianes de verdad. Terminan en un motel fronterizo donde Anthony se enamora de una mucama paraguaya, Bob los abandona, el plan de Dignan comienza a desmoronarse y la amistad a perderse. Todo esto a través de los planos perfectamente compuestos y a la exquisita musicalización de escenas, a los que terminó acostumbrándonos Wes Anderson con el resto de sus películas.
Si bien Bottle Rocket es más débil en ritmo y estructura en relación al resto de los trabajos de Anderson, en ella podemos encontrar todos sus elementos característicos, partiendo por la estética de su fotografía, sus primeros planos y sus secuencias en cámara lenta. En el guión escrito entre Anderson y Owen Wilson (se conocieron en un curso de escritura en la Universidad de Texas y desde ahí se hicieron inseparables gracias a sus ideas cinematográficas) ya se encuentran patentes los personajes simples pero a la vez complejos, tipos con crisis de identidad y conflictos personales que siendo adultos preferirían seguir siendo niños o adolescentes; tipos a los que la edad les robó la inocencia y que no pueden aceptar esta nueva condición y que de un momento a otro te pueden hacer reír a carcajadas o que se te apriete la garganta de la emoción.
La obsesión por ahondar en la ficción dentro de la ficción también se hace presente. Si en Los excéntricos Tenenbaums Margot encarnaba esta idea a través de sus obras de teatro y en Life Aquatic se transformaba en un tema central, acá es Dignan el especialista en crear realidades paralelas a las que conduce a sus amigos, esto sin contar las confabulaciones de Mister Henry. Al final podemos entender a Bottle Rocket como la hoja de ruta de la carrera de Wes Anderson, quien apenas con 25 años ya contaba con una mirada, una voz y un estilo propios. A estas alturas es imposible ver una de sus películas y dudar, siquiera por unos segundos, quien es el director.
“Lo hicimos, ¿verdad?”
A pesar de los quiebres, la amistad (otro de los temas recurrentes de Anderson, expresado a través de clubes o de un equipo de documentalistas) se restituye constantemente entre Dignan, Anthony y Bob. Se transforman en personajes entrañables de los que te gustaría seguir sabiendo aun después de los créditos finales. Despiertan deseos de vivirlos, de conocerlos o de que al menos un amigo de un amigo conozca a un tipo como ellos.
Si con Tarantino te den ganas de cortarle la oreja a un policía mientras bailas al ritmo de Stuck in the Middle with you, con Anderson aceptarías gustoso una paliza de los policías, siempre que esté acompañada por 2000 Man de los Rolling Stone. O también dejarías hablando solo a tu mejor amigo luego de salir corriendo para tirar con la chica del hotel que te voló la cabeza, es más, tu amigo te felicitaría si en tu aventura te siguen los planos de Anderson y de fondo se escucha Alone again or de Arthur Lee. Imagínate lo que pasaría si te proponen lanzar fuegos artificiales en la carretera mientras escuchas Zorro is back de Oliver Onions.
Al final, sin importar el resultado de los planes de Dignan, la pandilla de Bottle Rocket logra vencer al aburrimiento, el vació y el desencanto. Por un momento se burlaron de las convenciones sociales que los apuntaban como un equipo de fracasados. Por eso, ante un panorama completamente adverso, Dignan puede preguntarle a sus amigos con una sonrisa en la cara y plena tranquilidad “We did it, though, didn’t we?”. Si lo llegas a escuchar, ¿podrás responderle: “Yeah, we did it all right!” (o al menos “¡sí loco, lo hicimos la raja!”)?.
PD: Battle Rocket fue originalmente un corto que Owen Wilson y Wes Anderson realizaron en 1994 (para verlo clica acá) y gracias al cual obtuvieron el apoyo de la crítica en Sundace y las lucas para sacar adelante la película. El estreno en cines de la versión largometraje de Bottle Rocket fue un desastre en cuanto a público, pero su versión en video ganó fanáticos rápidamente. Como la joven promesa aún no caía en desgracia económicamente y algunos críticos con buen ojo le tenían esperanzas, Wes Anderson tuvo la oportunidad de continuar su saga con Academia Rushmore y más.


















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luke wilson es un mijito rico, pero en lo personal solo me mueve las hormonas en las películas de wes anderson, por que siempre le toca poner caras weonas como de “yo no fui”, o “soy un pobre tipo”, ahí me dan ganas de hacerle nanai.
luke wilson es el muso de anderson, cierto? o tb es una mente creativa?
ese es Owen, con el que ha trabajado en dos de sus guiones. Rushmore y Tenenbaums
para despejar las dudas:
Owen es el rucio con nariz de boxeador; luke es el de pelo negro que se mete con la señorita paraguaya. Hay otro hermano Wilson, cuyo nombre no sé, pero es el que hace a Future Man (el loco abusivo)
Los hermanos wilson son re yuntas con Wes anderson, pero eso Luke y Wilson salen en casi todas sus películas. Pero en volada de ser más amigos, cuates, compadres, socios y complices creativos es Owen wilson con Wes Anderson, ya que juntos escribieron los guiones de las tres primeras (Bottle Rocket, Rushmore y Tenenbaums)
eso pos sociate
Aademás agregar que los mejores desempeños actoriles de Luke son dirigido por su partner, tanto en esta como en Darjeeling, gran parte del film recae en sus hombros. En Zizou, es un personaje fundamental, pero lamentablemente comparte roles con un gigante que se come la pantalla por su sola presencia como Bill Murray.
puta, ya confundimos todo de nuevo, jajajajjaja
OWEN es el de Darjeeling y de Life Aquatic
LUKE sale en esta y en Rushmore
Owen!!! perdón, jaja