Raúl Morales, director Rollinga: “Los grandes medios subestiman a los lectores”
24 Febrero 2010 0 comentarios
Una revisión completa a The Clash y la génesis del fundamental London Calling, entrevistas a Rodrigo Fresán sobre su mundo extraterrestre y a la premio nacional de periodismo María Olivia Monckeberg, quien nos advierte sobre los poderes tras la prensa chilena, y una serie de comentarios sobre esos discos que es imprescindible descargar, fueron parte de los contenidos con los que Rollinga saltó de la web al papel en diciembre pasado. Tan sólo ocho meses le bastaron a Raúl Morales (director), Natalia Ubilla (arte y diseño) y Felipe Rodríguez (editor general), los cerebros detrás de este proyecto, para concretar la idea que les venía quitando el sueño en el último tiempo: hacer de un blog de música una revista en papel, la que a partir de marzo se transformará en una publicación mensual.
Por varios años estuvo Raúl Morales trabajando en la sección de economía de Las Últimas Noticias. Fue ahí donde conoció a la diseñadora Natalia Ubilla, una de las responsables de las fiestas Rollinga, quien le propuso la creación de un blog sobre música independiente. La idea prendió y Raúl llamó a un viejo amigo para que lo ayudara en los contenidos: Felipe Rodríguez, periodista y editor de la desaparecida revista Picnic (mítica publicación de principios de década que sorprendió con sus artículos sobre la vanguardia musical y su formato tipo LP, hasta que llegó su trágico final). Con la cabeza del equipo lista, más algunos otros colaboradores y amigos, los primeros posteos de Rollinga.cl comenzaron a circular en abril de 2009.
“La idea de sacar una revista en papel fue algo que se dio en el camino”, asegura Raúl, pero agrega que también se debió a las buenas dosis de entusiasmo de su compañero Felipe Rodríguez. “A poco andar con el blog, el Felipe estaba que cortaba las huinchas para que hiciéramos la revista, así que nos lanzamos no más”. Sacando partido de los seguidores que tenían en Internet, apelando a los colegas amigos como colaboradores y poniendo las lucas de sus propios bolsillos lanzaron un primer tiraje de poco más de 3 mil ejemplares para distribuir gratuitamente en locales de Santiago, los que se agotaron en un mes.
Todo esto con el objetivo de romper con el monopolio de las ideas de los medios oficiales y ofrecer a los lectores inquietos información de calidad tanto de música, cine, literatura y cultura en general, pero también de contingencia política y social. “Hoy los grandes medios subestiman a los lectores”, dispara Raúl con convicción, “siempre te están contando sobre la vida del Benja Vicuña o de la modelo de turno y hay mucha gente que está cansada de todo eso y busca cosas nuevas, otros temas, por eso estamos haciendo esto”.
¿Cómo armaron el equipo para comenzar con la revista?
De partida, quisimos hacer una revista de calidad, con contenidos interesantes y bien elaborados. Por eso recurrimos a profesionales y gente que sabe mucho de los temas que publicamos, y que fueran conocidos nuestros para que pudieran hacerlo gratis. El gran aporte en eso fue el Felipe, quien puso todos sus contactos a disposición, como la gente que colaboraba en la revista Picnic .
Varios de los que escribieron incluso trabajan en medios tradicionales, ¿por qué crees que se la jugaron por esta propuesta?
Es que todavía hay gente que tiene fe en el mundo, jajajaja. En verdad, yo creo que esto demuestra que se puede hacer un periodismo mucho más independiente y de mejor calidad del que existe actualmente. En Chile tenemos una enorme concentración de medios, los que son manejados en una sola línea por los poderes económicos y políticos. Todos o casi todos los grandes medios son de derecha en nuestro país.
Precisamente ese es el tema que abordan en la entrevista a María Olivia Monckeberg (autora de Los magnates de la prensa), ¿cómo fue incorporar un tema cercano a la política en medio críticas a discos, películas y programas de cable?
El público al que queremos llegar es un público inquieto. Son personas de entre 18 y 35 años que están interesadas en el arte, la música, la literatura, el cine y la cultura en general; se conectan a Internet, descargan discos, películas y buscan informarse sobre diversos temas. Y a estas personas queremos satisfacer, por eso buscamos entregarles contenidos de calidad y que no sólo se queden en el sub-mundo de la música independiente. Por eso publicamos esta entrevista y vamos a seguir metiendo temas relacionados con política, para ser un aporte y que la gente se pueda generar una opinión sobre lo que está pasando. Por ejemplo los cabros de 20 años que nos leen a lo mejor ahora no están ni ahí con los diarios, pero con esta entrevista ya van a estar algo más atentos a lo que sucede con los medios y pueden generarse nuevas inquietudes.
La chapa de Rollinga
Raúl confiesa que en un principio tuvo algunos conflictos con el nombre por la clara alusión a los Rolling Stones y a su fanaticada argentina, pero se apura en aclarar que no tienen nada que ver ni con lo uno ni con lo otro. Simplemente aprovecharon el terreno que Natalia Ubilla había ganado con la marca gracias a las fiestas que producía bajo el nombre de Rollinga, y porque en definitiva les pareció un nombre pegajoso y que en cierta medida refleja a los lectores a los que buscaban llegar: personas jóvenes, a las que les gusta la música pop y el rock, con inquietudes diversas, buenos para parrandear y de vidas intensas… o algo así.
Para el número de marzo de Rollinga nos anuncian que viene una entrevista a Hot Chip, a raíz del lanzamiento de su disco “One life stand”, y nuevas críticas de discos, entre estas al “End times” de los norteamericanos Eels. En las páginas dedicadas a la contingencia política y social, probablemente caiga algo sobre el fatídicamente electo señor Piñera. Y el dato para los de vida nocturna: prontamente estarán realizando una fiesta de lanzamiento (bien taquillera, como corresponde a la ocasión) sobre la cual les tendremos noticias más adelante, pero mientras este 26 de febrero comienza el ciclo de Noches Rollinga con la presentación de Vinilo y Bellyco en el Centro Arte Alameda.














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