DESCARGUE LA CANCIÓN QUE SE LE ANTOJE: A LO QUE HEMOS LLEGADO
18 noviembre 2009 0 comentarios
No hay que ser muy observador para notar que los 90` están de vuelta. Claro, si el retorno de los 80` vendió tan bien, no se podía quedar atrás la siguiente década. Ya contamos con espacios radiales, fiestas “noventeras”, bandas del pasado que se reagrupan, por mencionar algo. Queda muy poco para el Bicentenario y se ha puesto en práctica lo que es el recuerdo; es cuestión de echar un vistazo a la programación de televisión abierta y nos encontramos con Los Prisioneros tocando como buenos amigos, Lucho Jara más narigón, y a un país entero celebrando la democracia.
Ya son muchos los años que han pasado, los noventa quedaron atrás y el mundo es muy diferente. Con la llegada de Internet de banda ancha la industria musical debió hacer serias modificaciones, las tendencias fueron cambiando, y la música popular evolucionó, para bien o para mal, a frecuencias más digeribles. La revolución del Grunge fue probablemente el último movimiento que unificaba música, juventud y un mensaje.
La llegada de Internet dio un vuelco en la manera de consumir música, el flujo de información netamente superior al que podían ofrecer la televisión y la radio en la década pasada es responsable del sinnúmero de bandas que se barajan actualmente. Sitios como Youtube y Myspace consiguen facilitar la difusión de grupos de cualquier parte del mundo sin la necesidad de un sello discográfico, o costosos estudios de grabación. Sorprendentemente ha sido el trampolín hacia el estrellato de algunas agrupaciones, es el caso de los Arctic Monkeys. Esto último da mucho que pensar, puesto que por primera vez en la historia contamos con un medio de semejante poder, a nuestra disposición tenemos un nutrido espectro de bandas y estilos que en tiempo pasado no podían atravesar fronteras. De la misma manera, quedó de lado el prejuicio “a esos no los conoce nadie”, es cosa de escarbar un poco en la red para hacer hallazgos tan buenos que no los queremos compartir con nadie.
Fue la pelea entre Napster y Lars Ulrish, baterista de Metallica, un vaticinio del duro golpe que recibiría la industria discográfica. Ni el nacimiento del formato DVD pudo evitar que las ventas se fueran a pique. Pues bien, los músicos han tenido que tragar saliva, respirar hondo y aceptar la dura realidad. El trabajo que tomó meses al interior de un estudio de grabación termina en nuestro poder mediante un humilde click. Algunas bandas, nuevas y consolidadas, han optado por subir voluntariamente sus registros ya sea como herramienta de difusión o por pura empatía con los fans. Así, Billy Corgan y Beck han liberado gradualmente los tracks correspondientes a su último disco (Teargarden by Kaleidyscope, y el regrabado Songs of Leonard Cohen, respectivamente), en el caso de Corgan, a medida que son terminados, siendo hasta ahora lo más cercano a adquirir un disco en tiempo real.
Guste o no, la música está más accesible que nunca. Si el objetivo antes era comprar un disco ahora es ver la banda en vivo, que por cierto en Chile ya dejo de ser un delirio. El mercado de la música termina por adaptarse. Habrá que echar memoria atrás y recordar días en que deambulábamos por las calles grises escuchando personal estéreo, lo más probable es que no teníamos la más remota idea de a lo que hemos llegado al presente.













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