La distribución musical en Internet
26 Junio 2009 5 comentarios
Desde que don Karlheinz Brandenburg inventó el mp3, éste formato se trasformó en el estándar más utilizado para la distribución de la música por internet. Aunque tiene un algoritmo de compresión con pérdida de datos, el mp3 logra muy buenos niveles de percepción psicoacústica. Esto es, dicho en otras palabras y sin tecnisismos, que la calidad no es la misma que un CD, pero se escucha decente.
Internet hace diez años atrás
Recordemos que la creación de portales de intercambio de música en internet como Napster o Audiogalaxy, hicieron remecer la industria discográfica. Las ventas de discos sufrieron una considerable baja, ya que la gente en vez de ir a la tienda y comprar un CD (principal formato de distribución de la época) empezó a “bajar los discos”.
La masificación absoluta de este modelo llegó con las redes de intercambio de información P2P (peer to peer, o punto a punto) de la mano con los aparatos portátiles de reproducción digital (iPods y otros). ¿Y quien puede recriminar la portabilidad? Es mucho más cómodo andar con mi colección de discos en el bolsillo y poder escucharlos donde quiera, cosa que no podría haber hecho anteriormente a no ser de que anduviera con una maleta llena de vetustos CDs.
A esas alturas los CDs se vendían cada vez menos, ni siquiera el DVD logró potenciar la distribución física, y la industria comenzó a protegerse realizando demandas de abuso de propiedad intelectual y derechos de autor, lo que a opinión personal fueron y siguen siendo palos de ciego contra los piratas, tratando de defender su modelo de negocios “tradicional” el cual sigue en picada. Quisiera destacar que sí es importante defender los derechos de autor, ya que para quienes dedican su vida a la música y viven de ello el derecho de autor corresponde a una parte de su sueldo. Lo que es indefendible es tratar de forzar un modelo de distribución en formatos físicos ya que cada vez más tenemos y somos parte de bits y bytes.

Pero paralelamente, sí se comenzaron a crear nuevas formas de distribución acordes a la era digital. La venta de música por internet comenzó a tomar fuerza mediante plataformas que pagan los derechos de autor, aunque con ciertas restricciones en los archivos (los famosos DRM). iTunes por ejemplo se transformó en la mayor plataforma de ventas de musica en Estados Unidos en su momento. Esta fue una demostración de que la gente no se interesaba sólo en bajar música ilegalmente obteniendo los discos gratis, sino que esa misma gente sí se encontraba dispuesta a pagar lo que vale la música, pero en un formato transportable que más le acomoda.
Difusión en la nube
Con la llegada de la mal llamada web 2.0 y el aumento de los anchos de banda en las conexiones a internet, muchas veces ya ni siquiera se hizo necesario bajar la música. Escuchar temas, incluso discos completos “on demand” directo desde la red se transformó en algo cotidiano. Los servicios de radio online proliferaron, dentro de los que destaca Pandora quienes ofrecen estaciones de radio personalizadas, las cuales van “aprendiendo” cuáles son los gustos musicales de los usuarios. No muchos de estos servicios sobrevieron debido a que la industria discográfica se encargó de establecer variadas demandas, lo que implicó diversos cierres de servicios.
Asimismo, con la “socialización” de la web (otro concepto mayormente marketero), se crearon plataformas web (o redes sociales) en torno a la musica. Last.fm o MySpace se transformaron en referentes y han sido muy importantes en la distribución y difusión, sobre todo de bandas nuevas las cuales no cuentan con los recursos como para darse a conocer mediante medios tradicionales. Muchos son los casos de bandas que a través de estos medios saltaron a los grandes circuitos.
Nuevos modelos de negocios
Actualmente, es interesante observar algunos nuevos modelos de negocios para difusión músical en internet, como por ejemplo GrooveShark. Este servicio se encuentra asociado a grandes sellos discográficos, y ofrecen grátis la música que quieras escuchar directamente desde su plataforma. ¿De dónde salen las lucas? De la publicidad, con el dinero recaudado, ellos se encargan de pagar los derechos de autor correspondientes, un modelo win-win.
Otro servicio online -el más hype de momento- es Spotify. Básicamente es como tener a disposición todo el catálogo de iTunes para la reproducción online basado en el mismo modelo de negocio que Grooveshark, contando con la integración de Scrobbling a Last.fm, la posibilidad de hacer búsquedas de artistas o discos, hacer listas de reproducción y escuchar radios temáticas las cuales tienen un mínimo de publicidad; estos avisos son los cuales sustentan el negocio. De momento se encuentra en beta gratuito sólo en el Reino Unido, aunque usando VPN o proxies es posible utilizarlo desde este lado del planeta.
Si bien el negocio de la música sigue cambiando y nadie sabe muy bien hacia adonde irá a parar, creo que finalmente los sellos dejarán de ser las grandes maquinarias que fueron en algún momento. Bandas como Radiohead y NIN han demostrado que sacar discos sin un sello y venderlos (o regalarlos) por internet es posible, con resultados más que óptimos encontrándose de igual manera entre los discos más vendidos. En estos casos, las ganancias generadas por las ventas llegaron directamente a los músicos sin intermediarios. Los sellos deberán dedicarse entonces ya no a la distribución sino que a la difusión de bandas, y al nuevo gran modelo de generar dinero: los conciertos en vivo, estos no los podremos piratear.
Fotos en Flickr: Guillermo Martinez – .Nichole.









Este blog utiliza
la discusión da para mucho y en todo sentido… en el mismo viaje de Bachelet a USA recientemente se discutió sobre la propiedad intelectual en el marco del TLC que tenemos con los gringos (aunke en este caso más que la música están en juego fómulas de medicamentos genericos y otros similares). Tb esta el cuento de la industria nacional, que mas que cuidar la propiedad intelectual de los artistas busca cuidar sus bolsillos y entrega porcentajes de mierda a los musicos.
Por ultimo,citar dos frases de Ray Bradbury sobre el tema de los libros digitales, q no es lo mismo que la musica, pero se parecen:
“Me gusta tocar un libro, respirarlo, sentirlo, llevarlo… ¡Es algo que una computadora no ofrece!”
“¿Saben qué les contesté [A Yahoo, que solicitó su permiso para subir un libro suyo a la red]? Les dije que se fueran al infierno. Al infierno con ustedes y al infierno con Internet”
[...] de haber escrito un post de distribución musical en internet para SurRuido, quisiera acá extenderme un poco más sobre [...]
Como estan?
Muy interesante este reportaje, quisiera saber si existe un sofware o algo similar en donde directamente desde mi web yo pueda vender mi musica sin distribuidores como tunes entre otros, debido a que tengo por entendido estos portales de distribucion no son confiables en sus ventas y el autor o disquera no tiene un mecanismo exacto de control de las ventas y descargas en tiempo real.
por ello quisiera hacerlo directamente desde mi web
gracias
Hola,
A que plataforma en específico te refieres que no son confiables?
Personalmente no conozco alguna Web-App particular para vender discos online. Pero creo que podrías vender tu música en tu página con cualquier plataforma de e-Commerce
saludos
Hola,
Respecto a los comentarios, sí que existen herramientas desde donde poder distribuir la música directamente a los canales como iTunes, Spotify, Last.Fm, etc. Se trata de Musicxip una plataforma web que ha sintetizado todo el complejo proceso de envios a las tiendas y gestión de royalties y ventas. En España la web http://www.lacupulamusic.com da servicios de distribución y promoción digital y utilizan Musicxip.
Respecto al delicado asunto de las ventas, han diseñado un sistema transparente de información de ventas que refleja las ventas que se producen en cada tienda digital. Por el momento esta información se actualiza cada trimestre pero el objetivo es que estos tiempos se acorten. También han creado un sistema sencillo de cobro de royalties pensados precisamente para los artistas y pequeños sellos independientes.