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Nuevos Fragmentos del Cine 2009

por Simón Lizama
3 febrero 2009
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Continúa el consumo de producciones cinematográficas que se aprestan a llegar a nuestro país durante el 2009. En esta ocasión revisaremos las obras de directores que tienen bastante ruedo en el arte de hacer cine. Si bien aún el presente año no nos presenta trabajos que destaquen en demasía, existen algunos destellos que ameritan escribir unas líneas para comentarlos y algunas decepciones que su mediatización las ha puesto en la palestra.

W

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Stone perdiendo cada vez más su mirada crítica

¿Qué pasa con Oliver Stone? El otrora reconocido director por grandes cintas como JFK, Wall Street o Platoon, parece sumergido en vacilaciones de tintes patrióticos, humanistas y de poco contenido crítico.

Dos alternativas parecieran dar cuenta de lo que su nueva película “W” termina solo por continuar: ya solo quiere asegurar su futuro -y su conciencia quizás- o está pavimentando un camino de películas rosas para luego dar un nuevo batacazo como el que significó, por dar un ejemplo, Asesinos por Naturaleza. Sin espacio a interrogantes, podríamos inclinarnos lamentablemente por la primera. En W se nos presenta la historia del criticado Presidente de los Estados Unidos George W. Bush desde sus inicios en la universidad hasta los eventos más criticos de su mandato, con un estilo de narración que mezcla el pasado con el conflicto bélico en que se ve envuelto el gabinete de Bush en el presente: los ataques a Afganistán e Irák. Si bien cuenta con una notable actuación de Josh Brolin el film carece de una posición crítica, solo dando atisbos al evidenciar el primitivo nivel intelectual del mandamás; no se profundiza, como se esperaría de Stone, en las despiadadas y calculadoras mentes detrás de estos horrendos ataques, así como en las responsabilidades que le caben a Bush que se extienden y explican mucho más allá de su reducida inteligencia.

Perdidos en Brujas

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Atrapados en Brujas y en los errores del pasado

Ni bajo la dirección de Woody Allen en Cassandra’s Dream había convencido tanto un personaje de Colin Farell. Bajo la dirección del irlandés Martin McDonagh y junto a la compañía de Brendan Gleeson como coprotagonista, llevan a cabo un intrigante film, con una trama que se va abriendo lentamente desnudando hacia el final la historia de unos personajes que se ven envueltos en una extraña situación.

Ray y Ken, dos asesinos a sueldo que trabajan para un misterioso Harry Waters, esperan la llamada que éste hará en cualquier momento para entregar nuevas órdenes que deben ejecutar. Ray (Farell) con la impaciencia que caracteriza a la juventud no soporta estar encerrado en una pieza y conoce a una chica belga, con quien concierta una cita, la cual Ken acepta a condición de que recorran la ciudad que el joven odia. Durante la noche del encuentro, el más experimentado asesino recibe la esperada llamada, que termina por dilucidar el verdadero motivo del viaje: asesinar a Ray por un error imperdonable que cometió según los códigos de la mafia; se les envió a esa ciudad para darle unas últimas vacaciones al “muerto viviente”. Si Ken no realiza esta tarea irá el mismo Waters (Ralph Fiennes) a hacerlo por su cuenta.

Con cuidadosos diálogos, gran profundización de personajes y una trama envolvente, Perdidos en Brujas se transforma en una imprescindible cinta de esta primera camada de películas que nos trae el presente año.

Vicky Cristina Barcelona

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Wody Allen de paso por la sencillez

Lo nuevo de Woody Allen se enmarca en lo que nos tiene más acostumbrados últimamente: entregarnos películas sencillas comparadas a sus grandes obras  en donde exploraba personajes con una profundidad que terminó dejando un sello en la industria cinematográfica. Lo de Allen claramente no es de bajo nivel, sobretodo para una industria que muy pocas veces se detiene a explorar la sencillez de la vida, si no es para emocionar a la academia para conseguir una preciada estatuilla. Pareciera que el director sigue gozando a su edad de la magia de hacer películas, lo que se demuestra en la increíble cuota de producción de una o dos películas por año.

La historia comienza cuando Vicky y Cristina, interpretadas por Rebeca Hall y Scarlet Johansson, llegan a Barcelona en un viaje de distensión pocos días antes de que la primera contraiga matrimonio. En una de las noches, cenando en un restaurante, se les acerca un pintor (Javier Bardem) que las invita a pasar un fin de semana de ensueño en una isla cercana. Luego de aceptar la invitación la historia va tomar numerosos vuelcos así como los comportamientos de los personajes; la futura novia comienza a liberarse  de ciertos tabúes conservadores que la reprimen y Cristina descubre el lugar que siempre ha estado buscando. La narración de la película es uno de los puntos altos, otorgando un ritmo cautivante a la historia así como la enfermiza relación que desarrollan los personajes de Bardem y Penélope Cruz (emparejados en la vida real), la cual podemos apreciar al avanzar la trama. Woody Allen no pierde su capacidad de contar historias y llevarnos a conocer a los personajes más excéntricos. Se puede apreciar que hoy el neoyorquino se toma el cine  -la vida- con más ligereza.

Frost/Nixon

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Frost/Nixon ¿Quién dará el primer golpe?

Posiblemente lo mejor que nos ha entregado el 2009 hasta el momento. Del director Ron Howard, caracterizado por hacer un cine más hollywoodense -dentro de su filmografía se encuentra el film de culto “Willow” (en mi caso una debilidad)-, pero que nunca ha despuntado ni siquiera con la sobrevalorada “Una Mente Brillante”, del año 2001. En esta ocasión nos sorprende gratamente al adentrarse en el hito histórico que significó la primera aparición televisiva del sanguinario y desequilibrado ex presidente de Estados Unidos Richard Nixon luego de renunciar a su gobierno. Y no en un evento cualquiera, sino que lo hace en un programa especial que estuvo a cargo del famoso presentador inglés David Frost.

Partiendo por la increíble actuación de Frank Langella, la cinta posee un elenco de primer nivel que nos entrega un trabajo a la altura. Pero en lo que se centra y justamente lo que mejor logra es todo lo que sucede fuera de este épico encuentro político, presentándonos numerosos detalles relacionados con la investigación que realiza el equipo del programa para acorralar a Nixon y lograr que realice un mea culpa, que nunca manifestó al dimitir de su cargo. Nos muestra con gran acuciosidad las personalidades detrás de las cámaras de estos dos personajes emblemáticos, particularmente la figura de “animal político” del primer mandatario, quien en un primer momento despliega toda su experiencia en la serie de entrevistas que se efectuaron.

Frost/Nixon desnuda la política mostrando sus más sabrosos recovecos, en un film que demuestra que el diálogo puede llegar a tener la capacidad de removernos más que cualquiera de los efectos especiales modernos.

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