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Matorral: Las resonancias de un frondoso follaje

por Rodrigo Burgos
5 enero 2009
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Tres hombres de mirada clásica

Tres hombres de mirada clásica.

Curtidos en amasar incendios eléctricos con polirritimias nativas, Matorral es longevo en esto de hacer música por su propia cuenta, con independencia y sin resuello. En conversación con Surruido, su bajista, Gonzalo Planet, también autor del libro sobre los orígenes del rock chileno Se Oyen los Pasos, nos cuenta cuál es la receta de la banda para permanecer y cómo han construido una historia de persistencia y mucho volumen.

¿Cuéntame acerca de los inicios de Matorral?

Matorral debutó en disco en el año 2003, pero su génesis parte un poco antes, alrededor de 1999 o 2000. Por entonces, Felipe Cadenasso e Iván Molina estaban tocando en las últimas fases de Fruto Prohibido y Santos Dumont, respectivamente; ellos eran amigos desde hace algún tiempo, se juntaron para ver qué pasaba y comenzaron a improvisar, armando temas, y en la medida que el cuento se fue afirmando empezaron a buscar un tercer integrante para armar un trío, incluso alguna vez buscaron un cantante hasta que Felipe decidió hacerse cargo de las voces.

¿Y cuáles fueron las influencias en ese comienzo?

Las influencias de Matorral, al principio, tenían que ver con el rock y blues británico, cosas como Free, como principal motor; aún no existía una mirada chilena o latinoamericanaza. Al comienzo pasaron muchos músicos por el grupo, incluso los hermanos López de los Bunkers, quienes estuvieron un tiempo a su llegada a Santiago pero como el ascenso de los Bunkers fue tan rápido se retiraron al poco tiempo. Después apareció Fernando (Nano) Stern, que ahora es un conocido solista, quien tocó con más o menos quince años; él era lo que se llamaría un niño prodigio, un notable multiinstrumentista. Estuvo cerca de un año y se fue porque era muy busquillas y el grupo le quedó chico: quería viajar y estudiar música en Europa, y empezó a chocar estéticamente con Felipe e Iván. Es aquí cuando entro en la historia. Había ingresado a la última formación de Fruto Prohibido como bajista y allí conocí a Felipe y le pedí audicionar para el puesto de bajista, sin saber que su música fuera tan inconsciente. No sé si sería un tema generacional, pero por entonces mucha gente estaba atenta a conseguir una conexión más local. A mí esto me interesa muchísimo, de hecho era lo que más me importaba llegando a no saber mucho más de la banda.

¿Y aquí comienzan a grabar, no es asi?

Como en casa: arriba del escenario, dispuestos al embriague eléctrico.

Como en casa: arriba del escenario, dispuestos al embriague eléctrico.

Nuestras primeras actuaciones fueron del 2002, y entramos a estudio en 2003 a grabar nuestro primer disco, Voces del Rincón, bajo etiqueta Capsuladiscos, que se publicó en octubre de 2003. Fue un álbum que permitió darle bastante exposición a la banda ya que se extrajeron varios singles que se pasaron en Vía X. Antes habíamos editado un par de singles de manera no comercial, como Porvenir y Bienvenido, que llevamos como promoción a radios. De aquí en adelante tuvimos mucha más actividad, tocando en vivo tanto en Santiago como en provincias. En aquella época, los medios de comunicación estaban bastante interesados en lo que llamaron escena independiente ya que aparecieron los primeros grupos que publicaron en sellos chicos, escribiéndose varios artículos al respecto. Fue todo un poco exagerado, ya que algunos presagiaban el fin de Los Tres o de La Ley. Nosotros estábamos en otra cosa: aspiramos en algún momento a firmar en sellos grandes, porque entonces aún se vendían discos, pero ya estaba claro que las nuevas tecnologías te permitían grabar un álbum en condiciones más caseras y menos costosas, y elegimos este camino independiente. Además, en 2004 publiqué el libro Se Oyen los pasos, y como Matorral montamos un concierto de lanzamiento donde estuvieron Sergio Del Río, Willy Morales, Juan Mateo O’Brien y otros músicos de rock chileno de los sesenta.

¿El método de composición de Matorral parte eminentemente de lo improvisativo, del trabajo que realizan en la sala de ensayo? Vuestra música permite también establecer puentes con, por ejemplo, las bandas californianas de fines de los sesenta.

Parte en algún sentido de la improvisación, pero en lo que refiere a estructura y letras Felipe Cadenasso ya las traíaconsigo, quien es el principal motor compositivo de la banda, y se van mejorando entre todos; por esto se señala en la autoría a Felipe Cadenasso y composición, Matorral. Las referencias al rock que señalas se dan por nuestros gustos. Por ejemplo, a Iván le encantaba la forma de tocar de Keith Moon y Mitch Mitchell, que tocaban la batería de forma muy libre y eran muy protagonistas de sus grupos.

¿Y la conexión con Chile por dónde aparece?

En el caso de Iván y Felipe era más bien inconsciente, quizá más vinculada a los ritmos. Yo entré, en cambio, con una mirada mucho más clara: tenía discos, conocía a las bandas por el libro que escribí y se las mostré a los chicos del grupo. Por ejemplo, siempre pensé que Embrujo tenía una relación con Matorral, quizá teníamos las mismas influencias. Siempre me gustó también cómo tocaba el bajo Nelson Gamboa, bajista de Combo Xingú, quien venía de la escuela del jazz, se manejaba muy bien en el instrumento sin ser un virtuoso pero poseía un muy buen gusto. También había algo de lo Jaivas, pero sin llegar a ser tan crucial.

¿Cómo se gesta Resonancia en la Zona Central?

Tríptico de psicodelia y suelo originario

Tríptico de psicodelia y suelo originario.

Bueno, en 2004 nos fuimos a la casa que un amigo nos prestó en Santo Domingo. Aquí nos quedamos un mes grabando un disco junto con nuestro sonidista y un equipo móvil. Fue en invierno, no había nadie, así que pudimos tocar sin tener problemas con los vecinos. Registramos treinta temas, unos integraron el EP “¿Conoce Usted a Matorral?” que se publicó el 2004, el cual incluía descartes y canciones que no calzaban muy bien en discos anteriores permitiéndonos también seguir con el ritmo de publicaciones. El resto de las canciones quedaron guardadas, aunque sí pensábamos sacar un disco doble en algún momento. El proyecto se interrumpió por razones de costo y tiempo, tocábamos mucho en vivo y no supimos separar las tareas. Necesitábamos también equipos de grabación que no poseíamos por lo que tuvimos que pedir cosas prestadas. Además, empezamos a tener problemas con Iván quien arrastraba desde hace tiempo problemas de salud por causa de una depresión, relacionada con alcoholismo y otros problemas. Él necesitaba ayuda profesional, inclusive internarse, y no sabíamos muy bien qué hacer con él; el proceso se tornó francamente insostenible. Consideramos que el mejor paso era que él dejara la banda, para que pudiera ordenar su vida. Aquí es cuando entra Esteban Espinosa, que lo conocíamos de otros proyectos. Él se ofrece a parchar pero a modo de colaborador externo, para presentarse en vivo, y así hemos estado hasta la actualidad; inclusive, es muy posible que este año nuevamente cambiemos de baterista.

¿Cómo fue el proceso de editar el disco Resonancia en la Zona Central? Es un álbum doble, algo inusual para la escena nacional, un ambicioso proyecto.

El 2007, finalmente, lo publicamos. Pensamos que era bastante coherente cerrar un ciclo y dar vuelta una página con la edición de Resonancia, y en términos de costo no es mucho más caro que editar un disco sencillo; hubiese sido más oneroso publicar dos por separado. También nos parecía que un álbum doble producía cierto impacto. Es nuestra obra más lograda en términos estéticos, con temas fuertes y más bajados, y otros instrumentales. En términos de impacto, no le ha ido mal; hemos sacado ediciones realistas de 500 ejemplares y alcanzó hasta una nominación a los premios Altazor como mejor disco de rock del 2008. Ha tenido rotación dentro de lo posible, aunque las radios son reacias a tocar música chilena; ha habido avances, como en el caso de Radio Uno, pero es insuficiente.

Sí, al parecer se da preferencia a un rock de tono más masivo.

Sí, como que hay un Chile A y uno B.

¿Cómo se ha decantado esta escena independiente? ¿Crees que ha madurado, que las condiciones para trabajar con mejores que hace cuatro años atrás?

Yo creo que sí pero de un modo muy lento, no ha sido tan fuerte como aparenta. Me ha dado mucha pena lo que ha pasado con los medios de comunicación. En 2004 parecía que los medios cubrían mucho a las nuevas bandas, pero hoy volvimos al Chile mainstream, al A, como ocurre con Radio Uno. Por ejemplo, no suenan cosas de sellos como Algo Records que posee un catálogo no tan escaso. Creo que en términos de industria y difusión estamos casi igual que a principios de la década. Lo que me parece positivo es que ahora hay revistas especializadas en Internet, son nichos que se han abierto, pero en cuanto a llegar a un público más masivo las bandas independientes están coartadas.

¿Qué estrategias puede desarrollar una banda independiente para dar a conocer su propuesta, y llegar a cierto público? ¿Qué hacen ustedes al respecto?

Resonancia en la zona central, el álbum blanco de Matorral

Resonancia en la zona central, el álbum blanco de Matorral.

Es bien complicado, pero principalmente tocar mucho en vivo, llegar por otros medios, hacer videos clips y publicarlos en medios alternativos como Youtube ya que en lugares como Vía X es muy difícil ponerlos porque cada vez son más mezquinos con las bandas chilenas. Hay que tener mucha actividad, hacer discos y nadar contra la corriente. Por ejemplo, postulamos a Fondart y ganamos un proyecto que consiste en la publicación de un DVD que saldrá en marzo.

¿En qué consistirá este DVD?
Tiene dos partes, una es una actuación que realizamos durante octubre en la Sala Master cubriendo gran parte de nuestro disco Resonancia en la zona central y cosas anteriores. El segundo, es un documental dirigido por Cristóbal Olivares y Sebastián Páez, quienes nos hicieron un seguimiento durante tres años más menos, desde que se inicia la salida de Iván Molina hasta un poco después de la publicación de Resonancia… Es un reflejo de cómo funciona la escena independiente tomando a Matorral como excusa, y explicando cómo una banda lleva a cabo sus proyectos y obtiene su recompensa.

Es interesante la aparición que tú y Felipe tuvieron en el documental sobre Gepe y Javiera Mena en que comentaban algo acerca de la sobreexposición mediática de éstos músicos.

Sí, fue una opinión que tal vez se malinterpretó o no se analizó correctamente. Una cosa es la música de ambos, a los cuales no conozco mucho tal vez un poco más a Gepe, que está muy bien; lo otro, su vinculación con los medios que está claramente determinada por una buena gestión de prensa. Lo mismo ocurre con Chinoy, que está muy de moda pero con lo cual uno también piensa que hay muchísimos otros cantautores con un trabajo tan relevante y que merecerían una cobertura similar.

Lo que apuntas señala la importancia de contar con buenas asesorías de prensa

En medio del bosque

En medio del bosque.

Sí, en el último tiempo han comenzado a aparecer agencias de booking o de posicionamiento que te ayudan a generar una agenda de conciertos, entrevistas, prensa, en fin. Hay muchas bandas y solistas que se han alistado a este tipo de empresas. Creo que eso de ser absolutamente independiente no es posible, no puedes sobrevivir solo con tu sitio My Space, al menos yo no creo que esto tenga mucho efecto.

¿Cómo aprovecharán esta coyuntura? ¿Están definiendo la incorporación de asesorías de las características indicadas?

A principios del 2000 todos éramos muy independientes. Pero ahora los festivales funcionan con agencias, por lo que ya no es muy fácil entrar, como ocurre en conciertos como la Cumbre del rock chileno y Circus rock. En el primero, los confirmados iniciales pertenecían al sello Feria Music, así funcionan las cosas actualmente. Si no estás ligado a ciertas agencias te es muy difícil entrar a cierto circuito. Ahora hemos comenzado a trabajar con una persona que nos asesora, antes sólo trabajábamos nosotros. El asunto se está haciendo bastante agotador: debes compatibilizar tu trabajo con el tiempo que le dedicas al grupo, ya que no vives de la música, por lo que necesitas una mano que te apoye.

¿Cómo será la futura música de Matorral? ¿Preparan ciertos cambios en su estilo

Siempre sonaremos un poco chilenos, pero creo que variaremos un poco. Estamos en un momento en que debemos elegir y pienso que sería interesante iniciar un nuevo camino y estilo. Quizá ser un poco más moderno, no me refiero a incluir cosas electrónicas, pero escuchamos cosas nuevas que tal vez se reflejen en lo que hagamos. Eso sí, siempre nos gustaría mantener ese vínculo con la música nacional, no queremos hacer algo meramente anglosajón.

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