Gepe: De maestro de esgrima a buscador de piedras filosofales
22 diciembre 2008 1 comentario
Daniel Riveros, Gepe, dice adiós -al menos por un tiempo- a la melencolía folk con que sorprendió en Gepinto. Ahora, con su nuevo EP, Las Piedras, apuesta por el pop desenfadado y el sentido bailable sin dejar de calar un par de sorpresas que demuestran que su inquietud no amaina. Surruido conversa con el bardo detrás de Torremolinos y Guinea.
Acabas de lanzar un nuevo ep, Las Piedras, ¿cómo se inserta en tu obra?
La verdad es que no pensaba, en principio, sacarlo ya que quería focalizarme en un nuevo álbum de larga duración. Lo hablé con Rodrigo Santis- del sello Quemasucabeza- y me dijo pero cómo no vas a editar nada este año y finalmente me decidí a editarlo. Son seis temas, cinco de los cuales produje yo y uno lo hizo Cristián Heyne. Estoy súper contento con el resultado ya que pude experimentar bastante, los temas son muy diversos, y van a diferir del disco que sacaré el próximo año que se llamará Audivisión.
¿Cómo vas planeando el desarrollo de cada uno de tus discos? Gepinto era más acústico e introvertido, y a partir de Hungría has confiado más en las bases programadas y el pop.
Depende de lo que esté escuchando en cada época, de las herramientas con las que cuente y las ideas que tenga en un momento en particular. A Gepinto, por ejemplo, lo recuerdo como un disco más melancólico, tristón. Escuchaba Jim O’Rourke, algunas cosas de los Jaivas, Congregación Viene, Kings of Convenience. Ya en Hungría, que era un poco más movido, oía bandas como Talk Talk o Pet Shop Boys. Y ahora, en las Piedras, quise experimentar aún más.
Alguna vez hablaste de que poseías un modelo de trabajo intuitivo y no tan formal
Sí, eso lo dije en su momento, pero ahora estoy trabajando con una mayor metodología y sistema. Me gusta tenerlo y variar a partir de éste. Al fin y al cabo sí tengo el suficiente conocimiento musical como para entenderme con otros músicos.
Es decir, poco a poco te sientes un músico con una mayor cantidad de herramientas a disposición.
Sí, compongo a partir de una mayor cantidad de instrumentos y puedo descifrar de mejor forma qué es lo que quiero hacer. Antes todo era un poco más torpe.
¿Por qué comenzaste con tu proyecto solitario después de abandonar Taller Dejao?
Me pregunté qué sucedería si dejaba la batería y comenzaba a hacer cosas con la guitarra. Hice unos demos y los mandé a Súper 45. A ellos les gustó mi trabajo y me pareció bien que alguien tuviera una impresión similar a la mía.
¿Te has dedicado a otros proyectos musicales durante el último tiempo?
Sí, he hecho música para películas, como una que trata sobre el cadáver de Diego Portales que encontraron en la Catedral; también compuse la banda sonora de una cinta argentina que se estrena en marzo, y participé en un disco de covers de Leonard Cohen. He estado involucrado en varios proyectos por lo que recién ahora he vuelto a publicar nuevas canciones.
¿Cómo observas tus discos retrospectivamente? ¿Te sientes satisfecho con ellos?
Sí, absolutamente. Claro que si los grabara de nuevo ahora no lo haría del mismo modo, pero todos respondieron a lo que quería hacer en el momento en que los grabé. Por ejemplo, Gepinto lo grabé en la casa de mis padres, en apenas dos días. Tenía los temas listos y después agregué un par de colaboraciones de mi banda de entonces.
¿Qué novedades traerá tu nuevo disco que se publicará en el 2009?
Se llamará Audiovisión. El título es porque pienso que la música es muy posible verla aparte que oírla. Ya tengo varias ideas trabajadas, pero no tiene muchos sentido hablar más sobre esto ahora. Puedo decir que será más homogéneo que el EP que acabo de sacar.
¿Cómo observas la escena nacional contemporánea?
Creo que lo más interesante es que gente como el Leo Quinteros, Manuel García, Teleradio Donoso, yo y otros, buscamos sonar de una manera más libre, sin afiliarnos a una escuela en particular. Aquí no sucede lo que en Argentina, donde todos suenan –a grandes rasgos- como Spinetta o Charly García. En Chile cada uno va por su propio carril, trabajando con más libertad.
¿Cómo trabajas tus canciones?
Mi método de trabajo implica pulir cada vez más las cosas que hago. Si lo llevamos al terreno del fútbol, prefiero ser Iván Zamorano en lugar de Marcelo Salas. Quizá no tan talentoso pero sí con mucha capacidad de entrenar y perfeccionarse. Voy generando maquetas en distintos instrumentos y llego al estudio con ellas más o menos armadas. Aquí las trabajo con algún colaborador o productor. Compongo en el computador, el piano y la guitarra y por esto no tengo banda, porque necesitaba músicos que me apoyaran desde una mejor base; también es por esto que toco con Valeria Jara ya que ella me permite experimentar pero a partir desde una mayor solidez.
¿Cómo ha sido tu experiencia en el extranjero? Has viajado a México, España y Argentina, por ejemplo.
He tenido suerte desde siempre en poder viajar y tocar afuera. Desde España vino alguien que se interesó en editar Gepinto y Hungría y no tuve problemas en viajar para allá y tocar, y aparecer en la radio y revistas. No me queda claro cómo se inserta mi música en la escena española que es bastante diferente a la nuestra. No es así en el caso de México o Argentina, donde mis discos también se editaron pero hay una cercanía mayor con los públicos quizá por ser latinoamericanos. En Argentina inclusive se saben los temas cuando los interpreto en vivo.
¿Cómo trabajas tus letras? ¿A partir de imágenes sueltas de cierto significado abstracto o pretendes mantener un hilo narrativo?
Son imágenes con un hilo narrativo. Es como la imagen de una familia que se va agrandando, adquiriendo un significado más amplio. Antes tenía letras más personales, tal vez demasiado; ahora he aprendido a tener una mirada más de afuera, como observador.
¿Te gusta el lugar que ocupas en la escena nacional y la relación que mantienes con tu sello, Quemasucabeza?
Sí, me permite tener mayor independencia, puedo hacer lo que quiero. Claro, me gustaría tener una mayor infraestructura para trabajar, pero el sello me permite trabajar según lo que quiero hacer y esto está muy bien.
Cuando apareciste mucha gente se impresionó por tu manera de rescatar el folclore y mezclarlo con el pop ¿Cuánto de consciente hay en este proceso desde tu parte, si es que lo hay?
No me puedo hacer cargo de eso, de ese rescate. Para mí, la música popular chilena es una de las más bonitas que existen, pero no era lo único que escuchaba. Me gusta mucho Congregación por ejemplo, por todo ese rollo místico y de cambio de tiempos que tiene, es muy hermoso. Pero esa mirada folk que imprimí en mi música se vincula más con toda una manera global de ver las cosas.














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me llama la atencion donde hablan de las piedras filosofales pero tengo el honor y fuera de modestia ser la unica aqui en españa que leo las piedras filosofales, pueden visitar mi web http://www.sylphidestarot.com alli hablo de las piedras filosofales.