Madonna: De esto se trata
17 diciembre 2008 15 comentarios
Lo que se basa en trucos ilusorios, maromas, saltos ornamentales, y las bondades de la aeróbica intensiva aplicada a los espectáculos de masas, demora muy poco en perderse en medio del éter. Somos afortunados de que el circo madonniano se esfume en el horizonte para ya no volver más, al menos por un tiempo.
Y esta introducción simplemente para contraponerla con una artista que fue todo lo contrario a la sobredosis de bótox y el artificio del zandungueo sintético: Nina Simone. La edición en curso del Festival In-Edit nos permite apreciar a una de las mayores intérpretes de la música popular del siglo XX en su actuación ofrecida en el legendario encuentro de jazz en Montreaux, en su edición de 1976. En Nina Simone, en su voz, en la emoción telúrica de su mirada musical, perviven en único maridaje licores que vienen del gospel, del blues, del folk, del pop y hasta de música contemporánea, llevando los supuestos estándares de género hacia una vivificante lectura que transforma la música en el sostén del universo. Queda claro porque la obra de Simone fascina a gente posiblemente tan dispar como Nick Cave, Jarvis Cocker, Bob Dylan y Aretha Franklin.
Y la Simone no fue sólo eso. Durante el concierto nos sorprende con sus, digamos, airadas alocuciones. Esas en que abordaba al público de igual forma desde la admonición, la megalomanía o el enternecimiento por el sustento panafricano. Una suerte de Mohammed Alí femenino, muy oronda incomodando el sobrio público suizo.
Quizá el principal fallo del documental reside en el incompresible agregado al metraje original de la opinión de un locutor-periodista-crítico francés. Sobreactuado, tópico y sensiblero, desplegó inútiles esfuerzos por dar luces siquiera interesantes sobre la obra de Nina Simone. También es un tanto innecesario el contrapunto entre Simone y una joven contemporánea aspirante a intérprete de soul ¿Es una forma de simbolizar el legado de Simone? ¿Quién sabe? Pocos se tomaran la molestia en averiguarlo.
Con todo, “Nina Simone: Love Sorceress” es una espléndida oportunidad de presenciar el embrujo sobrenatural de quien alguna vez declaró “Yo no hago jazz, hago música clásica negra”.
Hay quienes vivieron los sesenta y aún lo recuerdan…
Plato suculento es Technicolor Dream, un documento que reseña el surgimiento del undergound londinense a mediados de los sesenta y su devenir en contracultura psicodélica. Ha sido, quizá por la notoriedad pública de las figuras involucradas o el soporte de una industria del entretenimiento más desarrollada y atenta a las nuevas tendencias, la contracultura estadounidense la que posee una más extensa filmografía a su favor. En el caso de la inglesa, los intentos válidos y consistentes de recuperación han comenzado hace apenas una década. Technicolor Dream se emarca en este feliz sendero: recopila entrevistas a -sí, sobrevivientes- de importantes agitadores del desarrollo de la vanguardia lisérgica. Pasan ante la cámara el periodista Barry Miles –cofundador del semanario International Times y de la primera librería y disquería alternativas de Londres allá por 1965-, Petter Jenner, representante del Pink Floyd imberbe, Joy Boyd, productor y mecenas, y John Hopkins, fotógrafo y yonqui encargado de las actividades más estrambóticas del Swinging London en faceta radical, como la Free London School y el mítico happening 14th Technicolor Dream, realizado el 1° de mayo de 1967 en el Alexandra Palace. También desfilan músicos determinantes de la escena como Kevin Ayers –bajista de Soft Machine y merecedor de un documental exclusivo por su carrera solista-, Phil May, vocalista de Pretty Things y, dado por hecho, Nick Mason y Roger Waters representando a la prima donna del brillo ácido, Pink Floyd.
Se rememoran con suficiente detalle, y una necesaria cuota de entusiasmo y satisfacción por la obra consumada, los momentos claves de la contracultura. La lectura poética en el Royal Albert Hall de los acólitos beat venidos de Ultramar, en 1965; la fundación de los primeros bastiones de arte vanguardista en Londres, como Indica Gallery; la inauguración del club UFO junto con la aparición del más talentoso músico de la naciente psicodelia: Syd Barret. Por último, el magnífico evento que marca según varios entrevistados el fin del verano de las flores inglés: 14th Technicolor Dream.
A pesar del escaso metraje original disponible, sí, lo sentimos, no hay ya conciertos perdidos de Soft Machine o tomas de Paul McCartney conversando con Syd Barret en el UFO, el documental tiene la suficiente consistencia temática, y se sustenta adecuadamente en las opiniones de parte de los actores de primera línea del movimiento. Un testimonio que logra lo de rigor: mantener la leyenda a buen recaudo y surtir de infecciosa envidia a quienes nacimos en los años y coordenadas geográficas equivocadas.
Ambos documentales siguen exhibiéndose en el marco del Festival In-Edit que se extiende hasta el próximo 21 de diciembre. ¿Fechas y horarios? No hay más que acceder a http://www.inedit.cl y sabrán la respuesta.















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Grande Nina, pero la Madonna se las trae, siempre ha habido basura en el pop, pero no que perdure en el tiempo. Madonna es mas que maromas y piruetas, es una artista pop y como tal es un clásico. creo que es injusta la comparación( como todas ,creo)pero grande Nina, eso no hay duda.
Sí, McDonalds también ha perdurado en el tiempo. Saber hacer plata e ir adónde están las modas es un talento-o quizá apenas buen olfato- más cercano a los principios de la mercadotecnia que a la capacidad de hacer música trascendente. Yo me quedo con esto.
McDonalds????? que disco grabó ese??????
Buen intento, pero para hacerlo más claro: Kentucky Fried Chicken también ha perdurado.
Hay una excesiva valoración del éxito comercial, del producto que copa nichos y que se le vende por igual a chicos y grandes. ¿Qué es lo grandioso en todo esto? ¿Por qué es tan importante para algunos que Madonna lleve 20 años cantando, perdón doblando, el mismo sinsentido de clichés eróticos y de pista de baile de poca monta? ¿A qué costo? Editando cada tanto un nuevo disco miserable junto al productor de moda; abriendo las piernas, mostrándose supuestamente sexy y comeloto en las portadas. ¿Aún hay alguien con dos dedos de frente que piense que Madonna es trangresora? Porque dice, oye, ojo, yo soy súper caliente y me gusta hacerlo con todos. O sea, paremos la farsa un rato….
Madonna es a la música popular lo que Kentucky Fried Chcicken a la gastronomía: grasa, saturación de grasa, y cero valor nutricional.
Madonna no esta nisiquiera en la categoria de Simone.
Nina simone se esta batiendo a duelo con Aretha, Dionne o Odetta.
Old Habits, Die Hard…
por lo mismo, son cosas diferentes, si tu quieres puedes decir que esto o aquello es superior, lo que no significca que sea cierto. Madonna es una artista justificada, me recuerdo de 150mil millones bataclanas como ella en los 80, pero solo ella aun esta presente. Entiendo el resentimiento, da mas reditos pararse y despotricar contra Madonna que contra una don nadie.Hay una herencia que viene de la comedia musical, del vaudeville y porque no decirlo de la opera y las mil formas que la Masas se han dado para divrtirse y emocionarse, un poquito de respeto.
No es resentimiento y ni siquiera es el deseo de despotricar contra tu musa. Simplemente el arte -para algunos- se basa en la honestidad y en la transparencia de lo que se intenta decir, independiente de cirugías estéticas, cuerpos esculturales o canciones mediocres. Importa el alma, no las lucas en el bolsillo. Te pese o no, Madonna es sólo una marioneta artificial que inunda las vidas de gente que cree que la música popular es cuestión del que puede montar el escenario más grande, el que baila como descosido en un escenario, o el que tiene el merchandising más ridículamente costoso.
Recuerdo cuando Homero (Simpson) se hace famoso en un festival musical atajando balas de cañón con la guata, y el anfitrión del show lo presenta así:
“He aquí el hombre que representa todo lo que es el rock, excepto la música”
Madonna es su homóloga del pop.
y si no es el deseo despotricar, porque para hablar de Nina Simone sacas a colacion a Madonna, hay un aire a snob que me molesta pero asi es la vida, intolerancia.
Porque sí me parecía interesante, ante tan obscena avalancaha mediática provocada por la “diva”, mostrar su opuesto: una intérprete que sí tenía talento para algo más que crear bíceps y meterle el dedo en la boca a la gente, que sí fue transgresora y arriesgó el pellejo defendiendo a muchísima gente discriminada, y que fue capaz de decir cosas más interesantes que “Hello Santiago, I’m horny”.
Es una comparación, sí, es odiosa, pero necesaria y dolorosa como un buen desinfectante.
no me parece justificado,son diferentes espacios del mundo del espectaculo, tu puedes entender un ser humano que sienta cosas por esas
dos artistas??????
Sí, un espacio lleno y otro hueco…. Uno adulto y el otro imberbe…
me parece descalificativo y poco respetuoso por la diversidad de seres y experiencias de vida, pero me imagino que puede ser tema de conversa y por que no de polemica entre pares.
Bueno, este es un espacio de opinión y hay lugar de sobra para un artículo sobre la defensa de los gustos de las personas, el respeto a los derechos del consumidor del golden circle o, a quien le parezca, una apología de la chica material.
De eso de trata esto, ¿no es así? Que todos opinen lo que deseen, sin medias tintas ni obsecuencias.
papanatas