Gepe y amigos. Galpón Víctor Jara, sábado 22 de noviembre
26 noviembre 2008 1 comentario
Han pasado pocos años, cuatro en total, desde el debut discográfico de Gepe- nacido Daniel Riveros- y su trayectoria ya se asienta como obra distinguible y de proyecciones auspiciosas. Giras por España –incluyendo la mención y entrevista de Rockdeluxe-, México y Argentina, Gepe regresó el pasado sábado 22 de noviembre a los escenarios santiaguinos. El lugar elegido fue el Galpón Víctor Jara y el público desde luego respondió.
El recital programado inicialmente a las 22 horas, comenzó ya pasadas las 23. Una mención: la calidad de los eventos musicales locales crece progresivamente, salvo en los aspectos organizativos ¿Qué amerita que una tocata comience con más de una hora de retraso? Que se recuerde, hasta los Rolling Stones iniciaron su presentación con apenas quince minutos de dilación.
Pasado el tedio, Gepe apareció en escena. Y la batería de lo que va en camino a ser un cancionero de clásicos cayó como el plomo. Aparecieron las gemas de ese disco que aumenta su valor en enteros tras cada audición: Gepinto. Lucieron Namás, Estilo Internacional, Los Barcos, Nunca Mucho, La Enfermedad de los Ojos y, quizá su más emotiva diana, Guinea. ¿Cuál es el misterio que subyace a estas canciones, en apariencia simples y nada enrevesadas? Tal vez la secreta forma en que Riveros pudo rescatar las dosis justas de melancolía, juego y oscuridad del cancionero de gente como Violeta Parra, Víctor Jara y, por qué no, del Antonio Smith de Congregación; llevó las pócimas de estos artistas hacia el pop, montando sus carcasas de forma llama y cautivadora.
Hubo espacio para su segundo elepé, Hungría, quizá sin la altura de Gepinto pero con excelentes momentos. En el escenario del Galpón de Plaza Brasil estuvieron Esgrima, No te mueras Tanto, Celosía y la tal vez la mejor canción de Hungría, A la Vista.
Durante la jornada, Gepe contó con la colaboración de compañeros de ruta como Javiera Mena, Danae Morales y Pablo Flores.
Con una parca disposición instrumental posada en bases programadas, guitarra y el ocasional acompañamiento de un serrucho y corno francés, Gepe no tuvo problemas en encender a una fervorosa audiencia que coreó cada una de las canciones antiguas que el sanmiguelino entregó.
Ahora bien, el concierto tuvo zonas controversiales. La velada tenía como motivo principal el estreno de algunos temas que compondrán el próximo EP del artista. Y he aquí el conflicto. El músico se escora cada vez con mayor ahínco hacia lo que en Hungría era sólo un atisbo e ingrediente bien dosificado: la confianza casi absoluta en las bases programadas y reforzando el tono techno-pop de sus canciones, incluidas las invocatorias a la danza. No hay duda de la capacidad del músico para apañar con éxito su nueva propuesta, pero genera decepción que abandone la bella intimidad de sus primeras producciones por un formato de mirada más gruesa y, a estas alturas, ya demasiado arquetípico.
Todo termina con la impresión de que el talento de Gepe es un bastión intacto pero que quizá habrá un tiempo en que el bardo dará con un par de piedras en su camino hasta volver en condiciones óptimas. Suerte Gepe y nos vemos al regreso.
Fotos: Archivo y Web de fans de Gepe














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Para quienes no han visto el documental Al Unisono que trata de los inicios de Javiera Mena y Gepe, sus creadores Rosario Gonzalez y Pablo Muñoz acaban de publicarlo en internet… A quien le interese
http://vimeo.com/2345342